sábado, 5 de febrero de 2011

El sótano



Apenas me asomaba al sótano

un haz de luz iluminaba

las cajas roídas por el tiempo

                             ... y una que otra rata hambrienta de mi memoria.


Fotografías húmedas

por las lágrimas de una infancia rota.



Apenas un paso adentro

los murmullos patearon las tapas

rasgando la cinta que los sellaba.


Un recuerdo escapó…

Un dos tres por todos mis amigos

susurró mi nombre

al encontrar mi escondite

tras la puerta de los treinta.


Los años me miraron a los ojos

antes de subir por la escalera

y cerrar la puerta con indulgencia.


Las risitas de las cajas asomaron sus cabezas

                                     el aro azul rodó.

El juego de la oca

Platero y yo nos asustamos.


El silencio quedo inerme

ante tanto alboroto

que huyó a otras infancias

de apagadas voces

de dormidos recuerdos…


Ya soy parte del barullo:

voces niñas me acompañan,

trinar de canarios,

maullidos pintos,

aguaceros de láminas,

las piedritas en los vidrios…


Ya salen los abuelos y los padres

los amigos aún infantes.

Apenas…


Y comienza el juego

de la edad desgastada.


Merodeando a tientas el sótano

voy con la penumbra en el alma

los ojos aguados

las rodillas raspadas

buscando…

         oliendo…

                    gritando..

Un dos tres por todos los que me faltan...




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